“Los que duermen”: “Para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza”: La tristeza y la falta de esperanza caracteriza a los que no creen en Cristo Jesús. Pablo no está prohibiendo el luto para los Cristianos. Muchos creyentes equivocadamente han insistido que debemos estar felices durante los funerales de los creyentes, y que la tristeza frente a la realidad de la muerte es una señal de falta de fe. Pero en Flp. 2.27 Pablo dice que si Epafrodito hubiera muerto, Pablo habría entristecido mucho. Véase también Ro. 12.15, Jn. 11.35. Las lágrimas y el luto no son señales de una fe débil sino de un amor profundo. Lo que Pablo quiere enfatizar es que cuando los seguidores de Jesús están de luto, ellos tienen esperanza, en contraste con los inconversos que no tienen la misma esperanza. Técnicamente, es cierto que varios filósofos enseñaban la inmortalidad del alma, y que algunas religiones hablaban de la vida después de la muerte. Pero la gran mayoría de citas en literatura greco-romana, y en particular las inscripciones en las tumbas, demuestran tristeza aguda y falta de esperanza en cuanto a la muerte. Teócrito dijo, “Esperanzas son para los vivos; sin esperanza son los muertos.” Este versículo es la primera razón que Pablo da por la cual los creyentes deben mantener su esperanza mientras que lamentan la muerte de los Cristianos fallecidos: Como iglesia “creemos que Jesús murió y resucitó.” “Si creemos….”: La construcción gramática en griego hace claro que Pablo no duda que ellos creen. La palabra “si” no indica duda aquí. No es “si es cierto que creemos esto” sino, “En vista de que creemos esto….” “Jesús murió y resucitó”: Es posible que con esta frase Pablo está citando un credo o una confesión de la iglesia. Evidencia: La lógica de Pablo es que la resurrección de Cristo es la garantía de la resurrección de los creyentes fallecidos (véase Ro. 8.11, 1 Cor. 6.14, 15.12-23, 2 Co. 4.14, Col. 1.18). El paralelismo de este versículo es extraño. Normalmente esperaríamos lo siguiente: “Si creemos que...Jesús murió y resucitó,
Creemos también que …los muertos en Jesús levantarán." Pero lo que tenemos es, “Si creemos que...Jesús murió y resucitó,
Creemos también que …los muertos en Jesús levantarán.” Esto indica que el problema de los Tesalonicenses no era que negaron la resurrección final, sino que una inquietud acerca de la cronología: ¿serán resucitados durante el día final, o solamente después? Y la respuesta de Pablo es que los creyentes fallecidos vendrán con Jesús, al mismo tiempo, no después. La Reina Valera traduce equivocadamente dos preposiciones en este versículo: Entonces, la traducción correcta sería, “así también, por medio de Jesús, Dios traerá con él a los que durmieron.” Estos versículos forman la segunda razón que los Tesalonicenses no deben entristecerse desesperadamente como los inconversos que no tienen la misma esperanza que tenemos como Cristianos: que tenemos una palabra del Señor que los muertos en Cristo precederán a los que viven en el arrebatamiento. “Palabra del Señor”: ¿De dónde recibió Pablo esta palabra del Señor? Opciones: El punto es que tanto los creyentes fallecidos como los creyentes vivos gozarán igualmente la venida del Señor. Pablo en este versículo no asume que viviría hasta la venida del Señor. El dice “nosotros que vivimos” porque él y sus lectores estaban vivos cuando escribió, en contraste con los creyentes que habían fallecido. Pablo experimentó varios momentos en su vida Cristiana cuando casi murió (2 Co. 11.23). Pablo usa la palabra παρουσίαν para la venida de Cristo. Parousia significa “presencia,” y se refiere a la visita de un rey u otro dignatario a una ciudad. Véase las notas para v. 17 para más sobre esta imagen. Este versículo comienza en griego con la palabra ὅτι, (que, porque). Weima dice que v. 15 ha sido el resumen de Pablo de la “palabra del Señor”, y que en v. 16 Pablo comienza a citar esta palabra más directamente. El ὅτι funciona como el signo de que la cita está comenzando. ¿Cómo descenderá Cristo del cielo? Hay tres circunstancias, mencionadas en frases descriptivas, todas comenzando con la palabra ἐν (“en”, pero en este contexto se traduce “con”): Calvino y muchos otros enfatizan que el día que Pablo describe es será un evento real, pero las voces y trompetas son imágenes poéticas que no debemos leer de una forma demasiada literal. “Voz de mando”: un grito de un comandante en un ejército. Pero ¿Quién grita? ¿Dios? ¿el arcángel? ¿Cristo? Weima prefiere la tercera opción, debido al uso del reflexivo (“el Señor mismo, con voz de mando”). Cristo llama a los muertos, y se levantan. Véase también Jn. 5.25-29, donde es la voz del Hijo de Dios que levanta a los muertos. “Voz de arcángel”: estas palabras son indefinidas en griego, mostrando que Pablo no tiene un ángel específico en mente. El NT frecuentemente menciona a los ángeles en conexión con el día del Señor (p. ej: Mt. 13.39, 41, 49; 1 Cor. 6.3, Jud. 14, etc). El AT no menciona la palabra “arcángel.” El NT solo menciona la palabra aquí y en Judas 9 (véase Daniel 12.1). Sin embargo, la teología judía reconocía siete arcángeles. “Trompeta de Dios”: La trompeta no funcionaba mucho como instrumento musical, sino como la señal de movimientos militares, concursos atléticos, funerales, y tiempos de oración. La trompeta anunció la llegada de Dios en Éxodo 19.13, 16; 20.18. En el NT: 1 Cor. 15.52, Mt. 24.31, Apoc. 8.2, 6, 13; 9.14, 11.15. Nótese que Pablo no especifica qué pasará con los muertos que no están en Cristo. “Primero”: esta palabra normalmente comienza las oraciones gramaticales en Pablo, pero aquí está al final para énfasis. Pablo está interesado en la secuencia cronológica entre la resurrección de los muertos y el arrebatamiento de los creyentes vivos. “Juntamente con ellos”: Pablo con esta frase indica que todos los creyentes gozarán de los mismos privilegios de ser arrebatados y de estar con el Señor. Los muertos no sufrirán ninguna desventaja en ese día. Arrebatado (ἁρπαγησόμεθα = agarrado repentinamente o violentamente): En las nubes - Probablemente no habla de ubicación (“en” las nubes) sino medio (“por medio de las nubes”). Las nubes frecuentamente son una señal de la presencia de Dios en el AT y NT. Véase especialmente Dn 7.13. Para recibir al Señor en el aire (ἀπάντησιν = una recepción).
*Esta palabra es un término técnico en el NT para la costumbre de las ciudades de enviar una delegación para recibir formalmente a un dignatario que viene a visitar la ciudad. La delegación salía de la ciudad para recibirlo y acompañarlo a la ciudad. La palabra tiene este sentido en Hch. 28.15 y Mt. 25.6.
*Esto quiere decir que el arrebatamiento no será con el propósito de llevar a los creyentes al cielo, sino con el propósito de reunirse con ellos en el aire y regresar con ellos a la tierra. Este versículo es una exhortación y el punto principal de todo el texto. Pablo quiere consolar a los Tesalonicenses con la información dada en los versículos anteriores. El propósito de nuestra enseñanza acerca de los últimos tiempos no debe ser para satisfacer la curiosidad sino para consolar y animar.4.13
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