Cada capítulo de 1 Tesalonicenses termina con una referencia a la segunda venida de Jesús. La escatología es un tema importante en esta carta porque los destinatarios tuvieron dudas acerca de este tema.
- El "día del Señor" viene (5.1-2).
- Jesucristo vendrá del cielo (1.10, 4.16).
- Su venida será anunciada por sonidos fuertes: con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios (4.16).
- Vendrá con sus "santos" (3.13)
- Los Cristianos deben vigilar, esperándo su venida del cielo (1.10)
- La ira de Dios viene (1.10, 2.16), y Dios castigará a la humanidad por sus pecados (4.6). Los seres humanos hablarán de paz y seguridad, pero destrucción repentina caerá sobre ellos, sorprendiéndolos como un ladrón en la noche o como la llegada repentina de los dolores de parto. No escaparán (5.1-3).
- Pero Jesucristo rescatará a los Cristianos de esta ira (1.10). Dios no designó a los Cristianos a sufrir ira como hizo para los demás (5.9). Los Cristianos no estarán sorprendidos por este día, porque ya están conscientes de su venida, y estarán preparados (5.4).
- Dios "traerá con Jesús" a los que han muerto en Jesús (4.14). Según las palabras del Señor mismo (Pablo no nos da la cita), los difuntos en Cristo serán resucitados primero, y subirán al aire para reunirse con Jesús. Los Cristianos que todavía viven cuando Jesús viene subirán al aire después para alcanzarlos (4.15, 4.17).
- Jesús presentará a los Cristianos como santos y sin mancha delante de Dios mismo (3.13). Pablo se gozará porque los Tesalonicenses, a quienes él proclamó el evangelio, estarán entre ellos (2.19).
- Los Cristianos vivirán con Jesús para siempre (4.17, 5.10).
- Mientras esperamos esta venida de Jesucristo, Dios nos santifica y nos puede mantener sin mancha (5.23-24).