'Apocalipsis' es un término literario inventado por el académico alemán K. I. Nitzsch en 1822. Se refiere a las obras escritas por Judíos y Cristianos entre 200 a.c. y 100 d.c. que comparten ciertas características. Lo que sigue es una lista de estas características. Los apocalipsis generalmente son seudónimos - es decir, escritos como si fuera por una figura antigua como Enoc o Abraham. Los apocalipsis fueron escritos desde un contexto de opresión, persecución y desesperación. Muchos eruditos usan la frase 'literatura de resistencia' para describirlos. Un intermediario celestial aparece en los apocalipsis para interpretar visiones o revelar conocimiento oculto. Los apocalipsis contienen un dualismo agudo, un contraste entre lo que se llama el 'siglo presente', dominado por el mal, y un 'siglo venidero' que traerá el cambio deseado. Los apocalipsis suelen ser pesimistas en cuanto a la posibilidad de cambios positivos durante el presente siglo. Lo que se necesita, según los apocalipsis, es una intervención radical de parte de Dios para derribar a los enemigos de Dios y poner las cosas en orden. Los apocalipsis suelen estar llenos de simbolismo. Los apocalipsis tienen ser deterministas, describiendo un futuro inesacapable, escrito en piedra por un calendario fijo por Dios. En los apocalipsis, los eventos contemporáneos al autor se describen como si fueron profetizados en el pasado lejano. Lo que sucede en el tiempo del autor es el cumplimiento de profecías que fueron revelados hace siglos. Fuentes: David Aune, Word Biblical Commentary: Revelation 1-5. (Waco, TX: Word, 1997); Elwell y Yarbrough, Al Encuentro del Nuevo Testamento. (Grand Rapids: Baker), 395, Grant R. Osborne, “Recent Trends in the Study of the Apocalypse”, en The Face of New Testament Studies. (Grand Rapids: Baker Academic, 2004), 476