Un grupo cristiano marginal de la segunda mitad del segundo siglo llamado los Alogoi rechazaba tanto el Evangelio de Juan como el libro de Apocalipsis. Los Alogoi alegaban que Apocalipsis fue escrito por el hereje gnóstico Cerinto. Gayo, un prebítero en Roma en el segundo y tercer siglo, también creía que Cerinto escribió Apocalipsis, pasando su obra como si fuera apostólica. No es claro si Gayo tuvo alguna conexión con los Alogoi. En 1965 J. M. Ford propuso que hay varios niveles en Apocalipsis: que los capítulos 4-11 contienen una revelación a Juan el bautista, que los capítulos 12-19 contienen una revelación a uno de los discípulos del mismo, y que partes del marco de los primeros y últimos capítulos fueron escritos por un discípulo de Juan que se había convertido al Cristianismo. Según Aune, Ford ha cambiado su opinión desde entonces, y ella ahora afirma la unidad del libro. Aune menciona otros que creen que partes de Apocalipsis tienen un sabor más judío y menos cristiano. Aune cree que estas secciones judías han sido apropiadas y adaptadas por otros escritores cristianos. Fuentes: David Aune, Word Biblical Commentary: Revelation 1-5. (Waco, TX: Word, 1997); ”Revelation, Book of”, by Francesca Aran Murphy, in Dictionary for Theological Interpretation of the Bible. (Grand Rapids: Baker Academic, 2005), 680-687.