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Fuentes: David E. Aune, Word Biblical Commentary, Vol. 52: Revelation 1-5. (Waco, TX: Word, 1997); José Adriano Filho and Leslie Milton, The Apocalypse of John as an account of a visionary experience: notes on the book’s structure. (Journal for the Study of the New Testament 25 no 2 D 2002, 213-234); Mark Seaborn Hall, The hook interlocking structure of Revelation: the most important verses in the book and how they may unify its structure. (Novum testamentum 44 no 3 2002, 278-296); Christopher R. Smith, The Structure of the Book of Revelation in Light of Apocalyptic Literary Conventions. (Novum testamentum 36 no 4 O 1994, 373-393); Felise Tavo, The structure of the Apocalypse: re-examining a perennial problem. (Novum testamentum 47 no 1 2005, 47-68); Mark Wilson, Charts on the Book of Revelation. (Grand Rapids: Kregel, 2007);


La estructura del libro de Apocalipsis es un punto de fuerte debate entre comentaristas. Algunos han comentado de broma que hay más bosquejos del libro que comentaristas. Los bosquejos en este archivo no intentan resolver el asunto. Nuestros bosquejos simplemente notan la estructura interna de cada sección del libro sin tomar decisiones acerca de las relaciones entre las respectivas secciones. Tampoco intentamos aquí presentar todos los bosquejos que hemos visto. Nuestra meta es simplemente presentar al lector algunas de las características que los académicos han usado como marcadores para entender la estructura de Apocalipsis.


Distinguir las secciones básicas es fácil. Lo difícil es decidir las relaciones entre las secciones.


Casi todos están de acuerdo que Apocalipsis 1.1-8 es el prólogo del libro y que 22.6-21 es el epílogo o conclusión. Debe notarse, sin embargo, que algunos extienen el prólogo a 1.10 o hasta al 1.20.


También es evidente que capítulos dos y tres son una unidad distinta compuesta de siete cartas a siete iglesias.


Capítulos dos y tres se enlazan con el primer capítulo porque las descripciones de Jesús en capítulo uno se repiten en las promesas a las iglesias en capítulos dos y tres. Jesús aparece y se describe en capítulo uno, y procede a dictar cartas a Juan an capítulos dos y tres.


Capítulos cuatro y cinco forman una sección distinta basada en el escenario (el trono en el cielo) y los personajes presentes. La adoración celestial gira alrededor de Dios como Creador (cap. 4) y Jesucristo como Redentor (cap. 5).


Hay una conexión entre capítulo 5, donde el Cordero adquiere el rollo, y capítulo 6, donde los sellos alrededor del rollo se abren uno por uno. El Cordero está abriendo los sellos del rollo que recibió del que está sentado sobre el trono.


Hay tres series de siete juicios de Dios sobre el mundo: siete sellos, siete trompetas y siete copas. Los eruditos debatan si estas series están en orden cronológico, si son paralelos (donde hay repetición o recapitulación del mismo material desde diferentes perspectivas), o si son telescópicos (donde la segunda serie de juicios es una expansión del último artículo de la primera serie, y la tercera serie es una expansión del último artículo de la segunda serie). William Henriksen ve mucha recapituación en Apocalipsis, y desarolló un bosquejo elaborado de lo que el llama 'paralelismo progresivo' a través del libro.


La relación entre capítulos 19 y 20 es particularmente delicada, porque si son secuenciales o cronológicos, esto apoyaría un punto de vista premilenialista (la venida de Jesús en cap. 19 precede los 1.000 años de cap. 20). Pero si los dos capítulos son paralelos, esto apoyaría un punto de vista amilenialista (cap. 19 termina una sección con la segunda venida, y cap. 20 empieza una nueva sección con los mil años, que preceden la segunda venida de Cristo).


Algunos autores, viendo que hay cuatro series de sietes (cartas, sellos, trompetas y copas) han buscado tres series más, para llegar a siete series de siete. Hendriksen interpreta Apocalipsis 12.1-15.4 como siete figuras místicas, caps 17-18 como la derrota de siete grandes enemigos, y caps. 20-22 como siete visiones finales. Hay apoyo para la idea de siete series de siete en libros como 4 Esdras y 2 Barúc, que están organizados en siete secciones. En cambio, Felise Tavo levanta una objeción: "Si el autor hubiera querido que sus oidores reconocieran siete visiones en caps. 12-14 y nuevamente en Apoc. 19.11-20.15, probablemente les habría indicado algo al efecto, tal como lo ha hecho en otras secciones."


Algunos autores dicen que la estructura del libro se basa en la estructura de otro libro. Algunos señalan Ezequiel y Daniel como libros cuyos bosquejos podrían haber influenciado la estructura de Apocalipsis.


Algunos autores dicen que Apocalipsis sigue la estructura de un drama o desfile griego.


Unos cuantos autores, entre ellos Elizabeth Schüssler Fiorenza, usan quiasmos muy elaborados para bosquejar Apocalipsis.


Algunos piensan que Apocalipsis 1.19 indica que el material que sigue está divido entre el presente y el futuro: "las cosas que son ahora" (caps. 2-3) y "las que serán después de estas cosas" (caps. 4-22). Pero esta división no resuelve los demás debates acerca de la estructura del Apocalipsis, porque todas las dificultades estructurales se encuentran a partir del capítulo 6.


Algunos toman las cuatro referencias a Juan "en el Espíritu" (1.10-11, 4.1-2, 17.1-3 y 21.9-10) como marcadores de nuevas secciones del libro. Cada referencia ocurre en diferentes lugares: Patmos, el cielo, el desierto, y una montaña alta.


Algunos entienden la frase "después de estas cosas" (4.1, 7.1, 7.9, 15.5, 18.1, 19.1) como marcadores de nuevas secciones.


Algunos, incluyendo Mark Seaborn Hall, entienden a capítulo 10 como céntrico en el bosquejo de Apocalipsis. En ese capítulo Juan ve lo que aparece ser un segundo rollo. Juan es comisionado a "profetizar otra vez". Según esta perspectiva, hay dos profecías en el libro, caps. 4-9 y caps. 11-22.


David Aune alega que los dos incidentes donde Juan intenta adora a un ángel (19.9-10 y 22.8-9) forman un inclusio alrededor de esa sección, indicando que es una sección distinta. Christopher R. Smith, escribiendo acerca de estos dos pasajes, dice, "A diferencia de las secciones alrededor, ellos no avanzan el argumento, sino son como cuadros, emblemas ricos en simbolismo cuyo significado se explica y se contempla. Además, son un par distinto en que describen dos ciudades complementarias, Babilonia y Jerusalén, una "cayéndose" y la otra "descendiendo", ciudades que se comparan respectivamente a dos mujeres, una ramera y una novia vírgen...."


Felise Tavo nos recuerda que debemos buscar una estructura relativamente sencilla, porque el libro fue escrito para leerse en voz alta en público, y los oidores necesitarían ser capaces de discernir la estructura al escucharlo, no después de ver y estudiar a fondo la versión por escrito.