El libro de Apocalipsis fue escrito con propósitos pastorales y doxológicos, no con fines especulativos, para satisfacer la curiosidad escatológica de personas del siglo XXI. Debemos tener la misma actitud pastoral y doxológica cuando leemos el libro. Una interpretación de un texto de Apocalipsis debe tener sentido para Juan y sus iglesias. No puede significar algo que ellos no entenderían. Si Jesucristo le hubiera dado a Juan una visión de Musulmanes y papas a través de la historia de la iglesia, no habría tenido ninguna relevancia para sus lectores. Igualmente, sus contemporáneos no habrían sacado provecho de un libro solo interesado en detalles sobre el fin del mundo. Tenemos que interpretar el libro por medio de las circunstancias de Juan y las siete iglesias. Solo después podremos encontrar analogías con nuestro propio contexto para ver su relevancia. < Juan vio una visión simbólica, no una pantalla al futuro lejano. Cuando Juan dice que vio estrellas y candeleros, lo que vio fueron estrellas y candeleros que actuaban como símbolos. No se puede decir que Juan vio cosas futuras como helicópteros y bombas nucleares, y que no supo qué eran, y los describió como langostas feroces o montañas que fueron echadas al mar. Este libro es un libro simbólico, y su primer capítulo nos demuestra este hecho (1.20). Debemos asumir que las imágenes y números en el libro son simbólicos a menos que el contexto nos da motivos de interpretarlos literalmente. Juan escribe usando el tiempo pasado, porque está describiendo lo que vio antes de escribir. Sin embargo, muchas cosas que vio se cumplirán en el futuro. Richard Hays (Moral Vision, 183) recomienda que leamos Apocalipsis "desde abajo", es decir, desde un punto de vista de la iglesia como una minoría perseguida y presionada por tentaciones, no "desde arriba", desde la perspectiva de una iglesia mayoría y poderosa, como por ejemplo la situación de la iglesia evangelica en los Estados Unidos. El libro de Apocalipsis fue escrito para leerse en voz alta en un culto cristiano. Tiene cualidades de una obra dramática escrita para el teatro. No debemos asumir que el libro es una secuencia cronológica, sino un desfile de escenas dramáticas escritas para impresionar los sentidos y las imaginaciones de los oidores. Muchas de las imágenes de Apocalipsis fueron incluidos para dar una impresión general, no para sacar significados de cada detalle particular. No debemos exigir del texto más de lo que está ahí. Debemos leer el libro buscando las muchas alusiones al Antiguo Testamento, e investigando estas alusiones para enriquecer nuestro entendimiento del texto. "Metzger escribe que 'en el libro de Apocalipsis las descripciones no son descripciones de sucesos reales, sino de símbolos de los sucesos reales.'" (Mounce, 1998, 42, n. 16)