Judas deseaba que los destinatarios defendieran la fe cristiana de la mala influencia de los hombres impíos «me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.» (3) Judas deseaba que los destinatarios cuidaran su propia vida espiritual: Pero deben pensar más allá de su propia puridad. Judas les da la misión de intentar rescatar a las personas influenciadas por estos 'hombres impíos': «A algunos que dudan, convencedlos. Debemos entender estas tres frases como tres formas de decir lo mismo.
A otros salvad, arrebatándolos del fuego;
y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.» (22-23)